Las semillas germinadas o brotes, ya sean de soja, lentejas alfalfa, rábano…son una fuente de salud y vitalidad para nuestro organismo. Están vivas y cargadas de nutrientes. Tantos nutrientes contienen por sí mismas, que su valor es equiparable a frutas y verduras.
No solo eso sino que, además, los brotes superan a éstas en riqueza enzimática y clorofila.
Ya sabéis que la clorofila es muy interesante por su poder antianémico, revitalizante y desintoxicante.
En animales de laboratorio sometidos a esta sustancia, se ha observado un considerable aumento de vigor y una disminución, e incluso prevención, de tumores y otras degeneraciones de tejidos.
Así que los brotes, sólo por este motivo, ya tendrían que formar parte de nuestra dieta, pero aún hay más, tienen muchas más ventajas y cualidades:
- Son depuradores del organismo.
- Regulan el tracto intestinal.
- Potencian la productividad de leche materna.
- Regulan el sistema endocrino y el metabolismo.
- Incrementan el tono muscular.
- Tienen unos efectos altamente beneficiosos en casos de descalcificación y estados carenciales en general.
- Tienen cualidades revitalizantes y regenerativas únicas que ayudan a mantener y recuperar la salud, depurando el organismo.
- Ejercen, científicamente comprobado, efectos rejuvenecedores en el organismo de las personas que los consumen habitualmente.