Ya estamos en otoño, y aprovechando la época vamos preparar un postre muy goloso y, a la vez, muy sencillo de elaborar. Se trata de una Gelatina de caqui con crema de mascarpone y reducción de café.
Ingredientes:
- 8 caquis
- 8 hojas de gelatina
- 100 ml. De vino dulce (yo uso el moscatel valenciano)
- 1 ½ cucharada de esencia de vanilla
- 300 gr. de mascarpone
- 9 cucharaditas de azúcar
- Reducción de café
Elaboración:
Poner las hojas de gelatina en remojo mientras pelas y cortas los caquis y los depositas en un bol.
En el mismo bol añadir azúcar al gusto, un poco de canela, y media cucharadita de esencia de vainilla, triturar y dejar cuajar.
Después, calentar el vino en un cazo y, antes de que empiece a hervir, retirarlo del fuego e incorporar las hojas de gelatina escurridas previamente. Disolverlas y verterlas sobre la crema de caquis. Mezclar bien y verter en un molde. Es mejor hacer la gelatina la noche anterior y así la dejamos enfriar en el frigorífico y ya la tenemos cuajada a la hora de hacer el postre.
A continuación aromatizamos el queso mascarpone con el resto de la vainilla y endulzamos con el azúcar restante.
Y, por último, sólo nos queda montar. Cortamos una ración de gelatina de caqui, la abrimos por la mitad y, sobre ella, introducimos una capa de mascarpone. Tapamos con la otra mitad, y listo!
Para darle un toque diferente a este postre, realizaremos una sencilla reducción de café con la que daremos el toque decorativo a este delicioso bocado.
Vertemos en un cazo medio litro de agua, 3 cucharadas grandes de café soluble, 10 cucharadas de azúcar y ponemos a calentar, cuando llegue a punto de ebullición, bajamos el fuego y dejamos reducir moviendo de vez en cuando hasta que lograr la textura de jarabe.
Consejo de cocina:
Es importante controlar el azúcar que utilizamos porque los caquis ya son bastante dulces. Si lo consigues podrás disfrutar de un postre delicioso con un toque de cremosidad que envuelve el paladar.